05/11/09 | 23:46: rolando martiñá dice:
Muy bueno Daniel, atrapan tus relatos... Te invito a conocer mi blog "lapacienteimpaciente"... y la seguimos cuando quieras. Saludos, R.M
11/10/08 | 09:30: Delfyna dice:
muy buenos tus cuentos,me gustan,me inspiran,yo regalo a alguien todos los dias un mail con algo para que su dia sea hermoso,no es sutil?
22/05/08 | 07:45: Daniel Pereyra dice:
Hola Gladys, gracias por haber leido mi pensamiento sobre ¨los regalos¨ y muy tierno tu relato sobre la proposición de casamiento de ese alumnito, todos, los varones, en algun momento nos enamoramos de la maestra y me hiciste acordar de viejos tiempos...
Estaba en una calle gris, todo era en blanco y negro. La hora y el día no lo sabía, dos personas caminaban calle arriba y yo iba detrás. Una de ellas era mi padre, con un traje humilde pero impecable, rejuvenecido tanto como en su libreta de enrolamiento, la otra se que estaba pero no pude definir quien era, solo una silueta esfumada blanca. Lo alcancé, el giro para mirarme y le dije: -¿Donde vas papá?- -A comprar algunas bebidas - me contestó con una sonrisa Yo le replique: -Sabes bien en que va terminar todo esto…- Me miró atentamente sin decir palabra. Teniendo conciencia de estar dentro de un sueño recurrente y angustiante y con el fin que él descanse en paz le hice recordar: -Papá… no te olvides que estás muerto…- El volvió a sonreír y me dijo: -Entonces voy a seguir caminando…-
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